El sujeto, el que Lacan introduce en el psicoanálisis por haberlo oído hablar en él, se produce entonces como función de articulación, de bisagra, entre dos Otros, el Otro de sistema significante, del lenguaje y de la Ley, por un lado, y el Otro que es el cuerpo gozante, incapaz de encontrar un lugar en los intercambios simbólicos, apareciendo entre líneas de texto, supuesto
Braunstein, N. (1999). Goce (p.20). Buenos Aires: Siglo Veintiuno
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El goce y el lenguaje
El psicoanálisis como práctica
Parece que hay un empuje a hablar de lo “serio” e “importante” de acuerdo con el análisis del contenido, cuando Lacan sostiene que, en realidad, en el psicoanálisis se trata de una práctica de la bavardage, es decir, de la palabrería, de la bêtise, de la tontería. Ahí está justamente el desafío de Freud, lo notable del campo operacional por él fundado. Ni más ni menos que decir: “Venga, charle y hable tonterías, que así llegaremos al núcleo de su ser”. Allí se capta cómo no es cuestión de ponernos en metafísicos, hablar de honduras y de cosas muy serias, para llegar a descubrir, efectivamente, qué ocurre en la singularidad de una existencia.
Harari, R. (1987) Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, de Lacan: una introducción (p. 35). Buenos Aires: Nueva Visión
Construccionismo y Constructivismo
Entre las toneladas de fotocopias que he tenido que leer en estas semanas, me he encontrado con este fragmento que es bastante esclarecedor en cuanto a las diferencias entre el construccionismo social y el constructivismo:
Aunque muchas personas, entre las que me cuento, confundieron esta teoría [de la construcción social] con el constructivismo, las dos posiciones son muy diferentes. Existe un terreno común porque ambas se oponen a la idea «modernista» de que existe un mundo real que se puede conocer con certeza objetiva. Sin embargo, las creencias representadas por el constructivismo promueven una imagen del sistema nervioso como una máquina cerrada. Según esta idea, las percepciones y los constructos toman forma a medida que el organismo se golpea contra su entorno. Los teóricos de la construcción social, por el contrario, creen que las ideas, los conceptos y los recuerdos surgen del intercambio social y son mediatizados por el lenguaje. Todo conocimiento, sostienen los construccionistas, evoluciona en el espacio entre las personas, en el ámbito del «mundo común y corriente». Y es sñolo a través de la permanente conversación con sus íntimos que el individuo desarrolla un sentimiento de identidad o una voz interior.
Lynn Hoffman: Una postura reflexiva para la terapia familiar en McNamme, Sheila & Gergen, Kenneth (1996). Terapia como construcción social. Barcelona: Paidós.
Más lecturas psicoanalíticas
Aquí va una segunda tanda de lecturas. Todas estas son tomadas de las Obras Completas de Sigmund Freud editadas por Amorrortu
- Obsesiones y Fobias. Su mecanismo psíquico y su etilogía
- Sobre la justificación de separar la neurastenia un determinado síndrome en calidad de “neurosis de angustia”
- Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa
Fobias
Siguiendo a la extensa lista de fobias que recopiló Diego, aquí va un pequeño aporte tomado del libro que fuera mi compañero inseparable para el ramo de Psicopatología I, del primer semestre del año recién pasado, Psicopatología y Semiología Psiquiátrica, del doctor Ricardo Capponi (1994, Santiago: Universitaria):
- Acarofobia
- temor obsesivo a los parásitos de la piel
- Agorafobia
- temor obsesivo a los lugares abiertos, calles, plazas, etc.
- Acmofobia
- temor obsesivo a los objetos puntiagudos, a herirse o herir a otros.
- Acrofobia
- temor obsesivo a las alturas.
- Algiofobia
- temor obsesivo al dolor.
- Acuafobia
- temor obsesivo a las extensiones de agua, a las corrientes de agua.
- Bacteriofobia
- temor obsesivo a los gérmenes patógenos.
- Claustrofobia
- temor obsesivo a los espacios cerrados.
- Eritrofobia
- temor obsesivo a ruborizarse.
- Hematofobia
- temor obsesivo a la sangre.
- Hidrofobia
- temor obsesivo al agua.
- Lalofobia
- temor obsesivo al hablar.
- Misofobia
- temor obsesivo al contacto, a contaminarse, ensuciarse.
- Necrofobia
- temor obsesivo a los cuerpos muertos y sus componentes.
- Nictofobia
- temor obsesivo a la noche, a la oscuridad.
- Patofobia
- temor obsesivo a muchas cosas y situaciones.
- Pecatofobia
- temor obsesivo a pecar.
- Tatofobia
- temor obsesivo a aburrirse en vida.
- Tanatofobia
- temor obsesivo a la muerte.
- Xenofobia
- temor obsesivo a los extraños.
- Fobofobia
- temor obsesivo a tener miedo.
- Zoofobia
- temor obsesivo a los animales.
Capponi, 1994, pp. 114-115
Algunas lecturas psicoanalíticas
(Por fin) He comenzado el curso de psicoterapia psicoanalítica. Éstas son las primeras lecturas del curso:
- Freud, S. (1895) Proyecto de psicología para neurólogos. En Freud,S. (1987) Obras Completas, Tomo I. Buenos Aires: Amorrortú.
- Freud, S. y Breuer, J.(1893) Sobre el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos: comunicación preliminar. En Freud,S. (1987) Obras Completas, Tomo II. Buenos Aires: Amorrortú.
- Freud, S. (1896) La psiconeurosis de defensa. En Freud,S. (1987) Obras Completas, Tomo III. Buenos Aires: Amorrortú.
- Assoun, P.L. (1987) Introducción a la
epistemologíametapsicología freudiana. Buenos Aires: Siglo XXI. - Foucault, M. (1983) El nacimiento de la clínica. Buenos Aires: Fondo de cultura económica.
- Introducción y capítulos I, II y III
- Foucault, M. (1983) Historia de la locura en la Época Clásica. Buenos Aires: Fondo de cultura económica.
- Stultifera Navis
Una nota al margen: si alguien es de Viña del Mar o Valparaíso y sabe donde encontrar el libro de Assoun -preferentemente alguna biblioteca- le agradecería comunicármelo (he revisado las bases de datos de tres bibliotecas y ninguno lo tiene).
Actualización: todo parece indicar que el título del libro de Assoun estaba mal. He agregado además el nombre del capítulo de “La historia de la locura” y corregido el nombre de la “Comunicación preliminar a los estudios sobre la histeria”.
Pensando en abstracto
Cuando pensamos en abstracto nos exponemos al peligro de descuidar los vínculos de las palabras con las representaciones-cosa inconscientes, y es innegable que entonces nuestro filosofar cobra una indeseada semejanza, en su expresión y en su contenido, con la modalidad de trabajo de los esquizofrénicos
Sigmund Freud en “Lo Inconciente”


