Evaluar un sitio web

Me han solicitado que evalúe un sitio web, desde un punto de vista “técnico”. Como siempre he dicho, no soy un profesional del área ni me considero un experto, aunque tengo experiencia y el conocimiento suficiente para, al menos, tener corriendo este blog.

He tratado de buscar información sobre pautas para hacer este tipo de evaluaciones, y la verdad es que no he encontrado mucho: la mayoría de los resultados al buscar web site evaluation están más relacionados con cómo determinar la credibilidad/utilidad de un sitio web como fuente de información para trabajos de investigación (algo muy importante, por lo demás), aunque en WWW CyberGuides for Web Evaluation he hallado dos guías de evaluación, una para el contenido y la otra para el diseño. He sacado algunas ideas de ellas, pero en este caso preferiré por una evaluación más cualitativa y profunda que la que plantean en esas guías —que, por otra parte, me parecen bastante adecuadas.

Salle comble pour OOo ¿Por qué crear una pauta de evaluación? No se trata de un tema de objetividad, sino de poder presentar algo que vaya más allá de la opinología para que pueda ser un verdadero aporte —porque claro, ojalá el objetivo de la evaluación/crítica contemple la entrega de sugerencias y mejoras.

Finalmente, considero que otro factor fundamental al momento de plantear una evaluación/crítica es la declaración de la propia posición desde la que se plantea, tanto en relación con las preferencias personales como también en cuanto a la declaración de intereses al respecto. Me explico: si bien argumentar a favor de la usabilidad es una cuestión técnica, la postura que cada uno tiene frente a ella puede tener algo más personal (por ejemplo, en cuanto a su importancia relativa a otros factores) en el que se mezclan datos duros con la experiencia y percepción personal. En cuanto a lo segundo, me parece un poco más claro: no es lo mismo evaluar un sitio web “porque sí” a evaluarlo porque te podrían encargar que lo reconstruyeras de cómo es tu evaluación.

Con estas cuestiones en mente, paso a plantear seis aspectos a considerar en la evaluación de un sitio web.

Aspectos a considerar en la evaluación de un sitio web

  1. Uso de tecnologías

    Este aspecto se refiere a la elección de tecnologías para la presentación del contenido y la navegación a través del sitio web. Básicamente, se trata de determinar si de acuerdo al propósito del sitio estas elecciones han sido acertadas: por ejemplo, un sitio que pretende principalmente presentar textos, ¿debería estar construido en Flash? Por otra parte, si la intención es presentar videos, ¿es más conveniente mostrarlos en el mismo sitio a través de una interfaz Flash o dejar los enlaces para descargar archivos de QuickTime/Windows Media?

    Obviamente, en la mayoría de los casos la elección de base será (X)HTML+CSS. La utilización de otras tecnologías dependerá del propósito del sitio:

    • Flash sirve (en mi opinión) solamente para presentar aplicaciones interactivas, contenido multimedia, juegos. Pantallas de presentación o efectos de animación en la navegación por lo general no aportan absolutamente nada
    • RSS se ha convertido en una opción indispensable para sitios que se actualizan con frecuencia, como blogs, periódicos, portales de noticias, etc.
    • La opción de ofrecer documentos a través de archivos PDF me parece conveniente cuando los textos son bastante extensos, complejos, o necesariamente deben estar presentados en un determinado formato (p. ej: documentos gubernamentales). Además, pueden ser usados en lectores de libros electrónicos
    • En este punto incluiría también la elección de un sistema de gestión de contenido, algo muy necesario en muchos sitios y totalmente indispensable en otros (no me podría imaginar un diario en línea a punta de puro HTML).
  2. Código: validez, semántica

    Si el punto de partida para cualquier web es (X)HMTL+CSS, es necesario cuidar que las páginas estén apropiadamente estructuradas, siguiendo los estándares web. Más allá de los problemas del quirks mode, la validez del código tiene que ver con la calidad global del trabajo de un webmaster: una página con código inválido puede ser una señal de que quien la ha construído jamás ha tomado su trabajo lo suficientemente en serio como para revisar las especificaciones del W3. Guardando las proporciones, es como que una persona crea que puede ser cirujano sin leer jamás un libro de anatomía, o confundiendo un riñón con el hígado.

    Saber diseñar (de forma amateur o profesional) no implica saber crear páginas web, así como saber (X)HTML+CSS no implica saber diseñar. Por supuesto, saber ocupar Macromedia Dreamweaver o Microsoft Frontpage tampoco facultan a una persona para llamarse webmaster como tampoco saber utilizar Adobe Photoshop constituye un diseñador.

    Por otra parte, quien tome en serio su pega probablemente estará al menos familiarizado con el concepto de semántica, por lo que sus documentos no solamente estarán bien estruturados, sino además el uso del marcado será apropiado a las características de cada elemento y sus atributos.

  3. Estética: adecuación a perfil

    Quizás uno de los puntos más difíciles de evaluar de forma “objetiva” sea la estética de un sitio; creo que para escapar del “me gusta/no me gusta”, la mejor alternativa es considerar el diseño como un elemento que debe conjugarse con la identidad del producto, organización o lo que sea que esté detrás del sitio web.

    Es probable que aquello-que-busca-presencia-en-internet ya tenga una imagen definida antes de comenzar a construir su sitio, por lo que el sitio podría plantearse en la mayoría de los casos como una extensión de ese concepto de diseño: sería bastante raro ver un sitio de Coca-Cola con colores que no fueran rojo, blanco y negro (digamos, verde, morado y gris). En caso de no tener una imagen predefinida, el mismo carácter de aquello-que-está-detrás-del-sitio determinará las posibilidades estéticas: me extrañaría bastante ver un sitio web para un hospital utiizando principalmente colores oscuros, o una funeraria con colores festivos.

  4. Usabilidad

    Fundamental, indispensable. Según la Wikipedia, abarca no solamente la capacidad de uso, sino también la facilidad de uso —los remito al artículo para mayor información al respecto.

    Jakob Nielsen es sin lugar a dudas el gurú de la usabilidad; sin llegar a ser tan extremista como a veces pareciera que él lo es, considero que su punto de vista es muy razonable: la mayoría de los visitantes a un sitio web (o usuarios del sitio) se limitan a “hojear” (¿u “ojear”?) la página. Si no existen claros indicios de cómo funcionan sus elementos o cómo está estructurada, lo más probable es que el usuario se sentirá frustrado y dejará el sitio.

    En pocas palabras: nadie debería verse en la necesidad de “aprender” cómo usar un sitio web, sino que debería ser lo bastante obvio como para que sea usado de un modo intuitivo.

  5. Accesibilidad

    Como planteaba en cierta oportunidad, la accesibilidad y la usabilidad son conceptos que suelen ser pensados como un “plus” de un sitio web; como si fueran algo accesorio, conceptos de moda que hay que implementar pero no repercutían mucho en la calidad del sitio.

    Desde mi punto de vista, la aplicación de estos conceptos al desarrollo de sitios web no es un “plus”, es un “must”, es decir, una obligación, un deber.

    Hay que pensar en la accesibilidad como un principio rector del diseño: no se trata solamente de que los usuarios con discapacidades visuales puedan utilizar el sitio web, sino en cualquier obstáculo al acceso y utilización de los contenidos de un sitio. Diego Lafuente comentaba en su artículo Paradoja accesible: no tiene sentido pensar en un sitio web “accesible” que a la vez esté mostrando una gran cantidad de elementos que consuman tal cantidad de recursos en el ordenador del usuario que lo hagan poco accesible, tal como ocurre en varios sitios de periódicos que intentan seguir las pautas de accesibilidad pero a la vez “revientan” el computador del usuario mostrando 10 elementos Flash con publicidad.

  6. Compatibilidad

    Finalmente, esta categoría abarca parte de los dos anteriores, y se refiere a una cuestión básica: un sitio web debe verse bien y funcionar bien independientemente del navegador que utilice.

    Esta no es una cuestión del pasado cuando Internet Explorer empezaba a introducirse y crecer en un mercado dominado por Netscape Navigator: a pesar de que en el presente es innegable que la mayoría de los usuarios utilizan MSIE, la utilización de otros navegadores como Firefox u Opera va en aumento y no es despreciable. Según las estadísticas de W3Schools, a Agosto de este año, algo más de un 30% de los usuarios utiliza navegadores distintos a MSIE.

    Finalmente, no debemos olvidar que existen otros sistemas operativos aparte de Windows: Linux y Mac también van en aumento, por lo que desarrollar un sitio web que sólo sea utilizable en una plataforma y con un navegador… simplemente no es buena idea.

    Cuidar la validez del código generalmente resulta en sitios usables en la mayor parte de los navegadores, el que suele fallar en hacer las cosas bien es… sí, adivinaron, MSIE.