Software que odio

No soy fanático de los memes, pero en una serie de blogs que sigo he encontrado uno que me ha parecido interesante propagar: 5 software que odio.

Claro, odiar es una palabra fuerte, pero que más de algún momento he proferido contra algún programa. En esta lista trataré de no mencionar las opciones más obvias, a las que por otra parte otros ya se han referido, como el clásico odiado entre los odiados MSIE.

  1. Java: uno de mis más detestados. En estricto rigor, no debería estar acá si nos estuviésemos refiriendo a aplicaciones, pero estoy considerando software en un sentido amplio. Por otra parte, dado que no soy programador —por lo que no podría rescatar lo maravilloso que es Java como lenguaje— opino de él como usuario de aplicaciones escritas en Java… o más bien, como ex-usuario de ellas, ya que para cada una de ellas he tratado de buscar alternativas: por ejemplo terminé reemplazando Azureus por BitComet. Claro, Azureus es excelente, pero demora una eternidad en cargar, la cantidad de memoria que utiliza es enorme. Estas dos características son una constante en toda aplicación escrita en Java que he visto (incluyendo applets, que a todo esto cada día se ven menos), razón suficiente para entrar en mi lista.
  2. Winamp: ya en una ocasión escribí algo al respecto, y es que lo que solía ser una simple aplicación para escuchar música se ha convertido en un ejemplo de bloatware. Si bien aun es utilizable con relativa simplicidad, lo que más me reventó de Winamp eran los incesantes anuncios de nuevas versiones para corregir bugs, y la ausencia de una opción Stop bugging me!. Winamp 2 fue el peak, de ahí en adelante todo fue cuesta abajo.
  3. RealPlayer y QuickTime: otros que en su época miré con buenos ojos, pero que con cada nueva versión fueron agregando características que no necesariamente aportaban a una mejor experiencia. De reproductores simples pasamos a media players o QuickTime+iTunes, cuando todo lo que quiero es un maldito codec para poder ver los archivos en el reproductor que yo quiera. No me agrada tener un reproductor para cada tipo de archivo. Por suerte existen alternativas
  4. MSN Messenger: ¿en realidad es necesario decir algo? Cada vez con más publicidad y más intrusiva, y nuevas características que lo convierten más en un juguete que un programa de IM. Y los emoticons… ¡ah, los emoticons! Recuerdos los viejos tiempos en que un emoticon se usaba para expresar emociones o explicitar la intención de un mensaje… ahora, a cualquier cosa la convierten en emoticon, por lo que al cabo de un par de minutos de diálogo tu pantalla parece un manifiesto kitsch
  5. Adobe Acrobat: otro caso de una buena aplicación convertida en bloatware.

Eso es. Como mención deshonrosa agregaría .NET Framework, o más bien las aplicaciones desarrolladas con él, que me presentan los mismos problemas que las aplicaciones Java.

Otros que han publicado su lista: